Ads 468x60px

Labels

Páginas vistas en total

Featured Posts

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Alfredo Jalife : Muerte del México Neoliberal ITAMita / Hay que REFUNDAR...

De Amnistías , Amnesias y Anestesias

              De Amnistías , Amnesias y Anestesias

               *******************************

La amputación de los derechos humanos que implica la Ley de Seguridad Interior se quiere anestesiar centrando la atención pública en una declaración de Andrés Manuel López Obrador sobre la posibilidad de amnistiar a grupos criminales. “Vamos a explorar todas las posibilidades (para pacificar al país), desde decretar una amnistía, escuchando también a las víctimas, hasta exigir al gobierno de Estados Unidos que lleve a cabo campañas para aminorar el consumo en ese país”.

Lo del dirigente de MORENA fue una declaración de 15 palabras. La expresión de una intención personal de realización incierta. En cambio, la Ley de Seguridad Interior es un ordenamiento punitivo de 49 artículos, de observancia obligatoria, coercitiva y sin posibilidad de amparo. Sin embargo, se pretende hacer pasar como más dañina, letal y catastrófica una declaración mitinera que un ordenamiento legal. El colmo de la manipulación: buscar convertir la amnistía en anestesia, para generar amnesia colectiva.
Con esta burda manipulación se busca evitar lo inevitable: que la fallida estrategia de seguridad pública seguida en los últimos 11 años (los gobiernos de Felipe Calderón y el actual), con casi un cuarto de millón de víctimas fatales, más de un millón de víctimas colaterales, más de 300 mil desplazados y cerca de 50 mil desaparecidos (una auténtica crisis humanitaria), pase por la prueba de las urnas el 1 de julio del 2018.
La próxima elección presidencial será precisamente eso: un plebiscito sobre la política de seguridad seguida en dos sexenios del PRIAN y, de manera especial, un plebiscito sobre las reformas, especialmente tres: energética, fiscal y educativa. Reformas sí o reformas no. Más inseguridad y violencia, o pacificación y conciliación.
Ahora bien, la propuesta de amnistía a criminales no es una locura. Es una política pública que han seguido diversos países para controlar las epidemias de violencia que han padecido en diversos momentos de su existencia. Colombia, Italia y Estados Unidos de América la han practicado en diversas modalidades.
De inicio, no es una medida aislada. Es parte de un proceso que sigue al menos tres etapas: desarme, desmovilización y reinserción (grupos guerrilleros); o desarme, desarticulación y reconversión económica (grupos delincuenciales).
Se olvida que para amnistiar a alguien, primero debe estar en la cárcel o entregarse. No se amnistía a quienes están en libertad, huyendo a salto de mata o tres metros bajo tierra.
Los criminales se entregan o se rinden bajo protocolos o reglas establecidas. El procedimiento puede seguir las siguientes etapas: se decreta oficial u oficiosamente una tregua, se entregan de manera voluntaria, proporcionan información estratégica de sus modus operandi, entregan parte de sus bienes económicos, se comprometen a una actividad lícita y permanecen bajo un régimen de supervisión y observación bajo un periodo.
La propuesta de AMLO incluye un elemento inédito adicional: el perdón de las víctimas o sus familiares. Es decir, la reconciliación personal y social.
Ciertamente, a los criminales que se someten a este procedimiento judicial o extrajudicial no se les llama “amnistiados”, término que sigue estando reservado a quienes se alzan en armas por razones políticas, ideológicas o sociales. En Italia se les llama pentiti (arrepentidos), y “testigos protegidos”, en América.
Locura es seguir desangrando al país con una estrategia fallida de militarización que ha demostrado su inoperancia. Sensatez es ensayar otras políticas de seguridad para pacificar y reconciliar a la nación mexicana.

ricardomonreala@yahoo.com.mx
Twiter.@RicardoMonrealA

Ricardo Monreal - Es momento de pensar en la transformación de México

martes, 5 de septiembre de 2017

Ricardo Monreal ¿QUE SIGUE?

  ¿QUE SIGUE?


Han transcurrido los días y no se han aceptado las alternativas que se plantearon para superar el diferendo que se produjo en torno al método de encuestas para seleccionar al coordinador(a) de Organización de Morena en la Ciudad de México (reponer la encuesta o realizar una elección primaria).


He sostenido inalterable esta propuesta. No hemos aceptado ningún ofrecimiento de cargos alternos, y nos hemos mantenido firmes en el propósito planteado de transparentar y dar certeza al procedimiento de selección.
He esperado pacientemente una respuesta formal y hasta ahora no ha llegado.
El domingo pasado, por unanimidad, el Consejo Nacional de Morena ratificó los acuerdos del 9 de julio, los cuales establecían, entre otras disposiciones, que las encuestas realizadas por Morena son inapelables e inimpugnables. En primera instancia, esto se consideró como una respuesta tácita a nuestro planteamiento. Sin embargo, estamos a la espera de una notificación escrita, explícita y directa, de acuerdo con la formalidad de la garantía de audiencia.
Por otra parte, el tema de la transparencia y la objetividad de la encuesta ya rebasó el ámbito de la Ciudad de México porque, conforme a lo informado el pasado domingo, se habrán de realizar alrededor de 2 mil 500 encuestas en las próximas semanas, para seleccionar a las coordinadoras y coordinadores de Organización en igual número de municipios, distritos federales, distritos locales, senadurías y gubernaturas en disputa para el 2018.
“¿Qué sigue?”, me preguntan simpatizantes, periodistas y ciudadanos. La indefinición no puede prolongarse ni mantenerse al infinito. En los próximos días resolveremos, a partir de la respuesta oficial que formule la directiva de Morena.
Por ahora estamos conversando con distintos actores políticos y sociales acerca del futuro de la ciudad.
Algunos creyeron que aceptaría cualquier cosa: un cargo o una posición administrativa futura, y que todo se olvidaría. Otros consideraron nuestra postura como un gesto de chantaje o un berrinche menor. Incluso, he recibido críticas y descalificaciones al interior del movimiento, pero cada vez que me atacan me convenzo más de que esta jornada tiene que ver con la dignidad y la democracia interna de nuestra joven organización política.
No me alteran los denuestos. Los he enfrentado siempre a lo largo de mi vida pública, y también siempre los he vencido porque lucho por ideales, valores y principios, y cuando se lucha de esa manera no hay nada que temer.
Sin embargo, el sentido de esta lucha está en riesgo por el afán de la nomenklatura de imponer sus decisiones. Este proceder pervierte nuestros principios y postulados: ¿por qué negarse a una autocrítica y a una mínima corrección? ¿Por qué desoír lo que los militantes plantean en la ciudad y en el país? ¿Por qué cerrar los ojos y los oídos a los reclamos justos de no perder el rumbo?
Si deseamos y queremos la transformación del país, ése debe ser nuestro objetivo central. También debemos luchar para que en las posiciones intermedias de dirección política se seleccione a los hombres y las mujeres sin favoritismos ni dictados de exclusión. No importan los puestos, así sea el más alto en la República. Estos principios deben prevalecer.
Lo que sí importa es la congruencia y el honrar la palabra dada. Por eso me mantendré firme hasta el final. Estoy convencido de que se puede enmendar cualquier error, que se puede corregir el desacierto, que se puede recobrar la confianza. Estamos a tiempo.
Twitter: @RicardoMonrealA

miércoles, 30 de agosto de 2017

MORENA EN SU ENCRUCIJADA

EL DESPISTADO


MORENA EN SU ENCRUCIJADA.

Todos sabíamos que en la ruta hacia el 2018, Morena enfrentaría situaciones muy difíciles, a las que tendría que responder con madurez e inteligencia. Lo que nadie imaginaba es que uno de los primeros conflictos graves, nacería al interior del Partido y no debido a la presión del gobierno, o de los otros institutos políticos. Morena encara en este momento un problema que nos muestra que la solidez que le conocemos, puede ser únicamente de apariencia.
El proceso de selección para definir al coordinador de organización en la Ciudad de México, se convirtió en detonador de una serie de cuestionamientos al Partido, sobre la eficacia y transparencia en los métodos que se usan, para asignar candidaturas. La inconformidad sobre el resultado obtenido, abre un flanco vulnerable en el Partido, que están aprovechando muy a su conveniencia los integrantes de la derecha neoliberal y sus incondicionales medios informativos.
Aquí hay dos problemas. El primero y más importante es la metodología usada; se le acusa de no ser transparente y en realidad no lo es. La encuesta, sus resultados, su mecánica y demás información, se manejaron en principio de manera secreta; el ciudadano no tuvo en sus manos información sobre la misma, hasta que el problema estalló y obligado por la presión social, el Partido hizo públicos los datos. La dirigencia de Morena argumenta que se trata de un proceso interno, apegado enteramente al Estatuto. Esto no es correcto; interno es cuando la encuesta es solo entre la militancia y se procesa íntegramente dentro del Partido; pero cuando abres la encuesta a la ciudadanía, pierde su carácter privado y todos nos convertimos en probables encuestados. Entonces se hace indispensable poner a disposición del ciudadano, la información pertinente, antes de iniciado el ejercicio. El procesamiento de los datos obtenidos en esa encuesta, la "ponderación" de la información para determinar al ganador, se realizó también a puerta cerrada. Nadie conocía los mecanismos que llevaron al triunfo a uno de los candidatos, ni por qué los otros perdieron. Después de los reclamos se puso todo sobre la mesa, pero el ocultamiento inicial y el daño ocasionado, ya estaban hechos. No es la primera vez que se generan problemas por el uso de este método para definir candidaturas; no es nada transparente y con todo y que está acorde al Estatuto, en la práctica demuestra su pobreza operativa. Habría que modificar el Estatuto y evitar caer en el mismo "socavón" a cada paso.
Ese punto es el que preocupa principalmente al ciudadano que simpatiza con Morena: que los procedimientos sean democráticos y transparentes. No queremos oscuridad u opacidad en estos ejercicios; necesitamos un Partido de ventanas abiertas, donde todo esté a la vista y claro. La cuestión de fondo no es quien ganó, o quien perdió. Lo que un sector considerable de simpatizantes está pidiendo es transparencia en la toma de decisiones; eso es lo medular en este asunto.
El segundo problema, tiene que ver con el tratamiento que la dirigencia del Partido está dando a la inconformidad de Ricardo Monreal, por el resultado de la encuesta. El Delegado en Cuauhtémoc ha pedido hasta el día de hoy, una reconsideración sobre un fallo que no le fue favorable; no quiere la senaduría que le ofrecen, sino que se reevalúe el resultado del ejercicio de selección; ha dicho que su primera opción es arreglar las cosas dentro de Morena; de no haber acuerdo positivo, pensaría en otras vías para competir por la candidatura al gobierno de la Capital. Uno se pregunta ¿es tan difícil un nuevo escrutinio sobre la misma encuesta, o incluso reponer el ejercicio? Monreal está en su derecho de manifestarse inconforme; es parte de la libertad individual que debe existir en toda institución pública. No es que tenga la razón; pero hay que revisar nuevamente, para determinar que no se cometieron errores al "ponderar" la información obtenida. El mismo derecho habrían tenido Sheinbaum, Batres o Delgado, si no hubieran estado de acuerdo con el resultado. Que Monreal se había comprometido a dar apoyo a Sheinbaum si resultaba ganadora es cierto, pero el hecho de pedir una reconsideración, no lo hace faltar a su palabra. Únicamente está pidiendo que se revise el resultado, o si se quiere, que se reponga el ejercicio.
El problema de Monreal es político; en cualquier Partido hay estos desencuentros entre quien ganó y perdió; más cuando los procedimientos y métodos usados para la selección no son claros. Ahí es donde las dirigencias muestran su madurez y habilidad para resolver las situaciones, con el menor daño para el Partido. En Morena se está dejando crecer la bola de nieve y nadie parece tener interés en detenerla. El diálogo y el entendimiento mutuo están quedando al margen. Lo triste, es ver como una cuestión política, deviene en ataque personal por parte de figuras importantes que están dentro de Morena, o son simpatizantes del Partido. Que lamentable leer los tuits de ayer de John M Ackerman, descalificando a Monreal en base a mentiras y calumnias. Estos fueron dos de sus mensajes: "Encuesta #Morena demostró que @RicardoMonrealA hubiera sido un terrible candidato para #CDMX. Aquí estudio completo: http://morena.si/wp-content/uploads/2017/08/encuestacdmx.pdf ...", "Al parecer, nos hemos librado de otro Mancera. Comportamiento actual de Monreal confirma pq tantos dijeron en encuesta q era mal candidato".
La encuesta no está hecha para demostrar quién es el peor participante, sino para señalar al mejor. De un universo de 1,113 encuestados, donde el 60% dijo que no votaba por alguno o se negó a responder y después de quitar el porcentaje de los que si estaban a favor de Monreal, ¿dónde están los "tantos" que dijeron que era mal candidato? Alguien debiera decirle a Jhon que esa no es la forma de hacer política que se espera de él.
Lo importante para Morena es parar esto en forma inmediata y con el menor daño posible. La salida de Monreal, le dificulta evidentemente el panorama rumbo al 2018. Salir pelados con él, es lo menos recomendable. Monreal ha hablado de una cúpula de poder que controla todo movimiento en Morena. No es la primera vez que escuchamos esto. De salir de mala manera del Partido, comenzarán a salir a la luz nombres y acciones que serán utilizados por la derecha para descalificar a Morena, en la ruta hacia el 2018. ¿Estamos jugando para que se fortalezca el enemigo?

Urge diálogo, acuerdo y negociación; a fin de cuentas, esa es la esencia de la política. No más descalificación, no más agresión; faltan cabezas frías que solucionen y no compliquen las cosas. Por cierto, no he leído respuestas ofensivas de Monreal, a la andanada de insultos en su contra.

Malthus Gamba
 

Sample text

Sample Text

div

UN GATO

UN GATO

Sample Text

 
Blogger Templates