miércoles, 9 de febrero de 2011
La reinstalación de Aristégui de inmediato
Demandan
legisladores del PRI, PRD y PT reinstalación de Aristegui
Jesusa Cervantes
Proceso
MÉXICO, DF, 8 de febrero (apro).-
El Partido Acción Nacional (PAN) en la
Cámara de Diputados aceptó abordar en tribuna el despido de la periodista Carmen
Aristegui de la empresa radiofónica MVS y enmarcarlo como parte de la
“problemática nacional", y cerrar con ello el debate sobre el presunto
alcoholismo del presidente Felipe Calderón.
En el arranque de la sesión, el vicecoordinador de la bancada panista,
Alberto Pérez Cuevas, pidió la palabra y desde su curul solicitó que en el tema
denominado “problemática nacional” “se aborde lo sucedido con una periodista y
que cada quien (diputado o grupo parlamentario) comente su postura… a la bancada
del PAN le interesa que esto se debata”.
Los oradores de este partido, al igual que su vicecoordinador, jamás
pronunciaron el nombre de Carmen Aristegui y aunque se manifestaron a favor de
la libertad de expresión, en ningún momento hicieron referencia al despido.
Incluso, a diferencia de la vocera presidencial, Alejandra Sota, que negó
cualquier intervención de Los Pinos en caso Aristegui, los panistas evitaron
durante el debate relacionar al gobierno federal en el tema.
En contraste, PRI, PRD y Partido del Trabajo salieron en defensa de
Aristegui, al grado de que los dos últimos partidos demandaron a la empresa MVS
la reinstalación de la periodista en el noticiero radiofónico.
Los primeros en intervenir fueron los panistas, siguieron los petistas y
perredistas, y finalmente la priista Beatriz Paredes cerró el debate con frases
demoledoras al parecer enderezadas al gobierno calderonista.
“El derecho a la crítica, en regímenes políticos en transición, es
indispensable porque en los proceso de transición siempre hay riesgo de
posiciones regresivas, y en esas etapas --que se caracterizan por la confusión,
la diatriba y en muchos casos por las acusaciones infundadas-- la crítica es una
práctica que oxigena y obliga a todos a mirar con mayor objetividad y humildad
que percepciones diversas existen”, acotó Paredes Rangel.
Y cerró al sostener que “en el país necesitamos que exista la crítica, la
crítica objetiva, la crítica veraz, la crítica que no confunda al poder en su
propio espejo”.
“Alcohólico no, dipsómano”
Durante el debate, los panistas se limitaron a decir que su partido está a favor de “la libertad de expresión” y a sostener que ésta se practica en el país, pero nunca vincularon el tema con el despido de Aristegui.
“Alcohólico no, dipsómano”
Durante el debate, los panistas se limitaron a decir que su partido está a favor de “la libertad de expresión” y a sostener que ésta se practica en el país, pero nunca vincularon el tema con el despido de Aristegui.
Peor aún, evitaron llamar a la periodista por su nombre.
“…la libertad de expresión tan existe, que aquí mismo en esta tribuna
puede venir a manifestarse, aun y cuando sea únicamente para darle rienda suelta
a lenguas viperinas, a actitudes incontinentes, a desplazamientos que no
proponen ni construyen para venir a vomitar aquí frustraciones de los propios
errores políticos del pasado”, dijo el panista Arturo García Portillo para antes
aclarar que “sí, el tema es la libertad de expresión”.
Los panistas intentaron así desvincular el despido de la periodista o
como una consecuencia por haber demandado a la Presidencia una aclaración sobre
el presunto alcoholismo de Calderón, y al cual se hizo referencia en una manta
que el PT desplegó el jueves pasado en la tribuna de la Cámara de Diputados.
Por el contrario, PRD, PRI y PT dejaron en claro que ambos temas formaban
parte de un mismo asunto: el actuar del Ejecutivo federal y la limitación de la
libertad de expresión.
Por ejemplo, Gerardo Fernández Noroña, autor de la “manta de la
discordia”, sostuvo que Calderón Hinojosa ya no aguanta “ni que lo toquen con el
pétalo de una pregunta”.
Calificó de “espeluznante y terrible” que una pregunta haya generado de parte
de la Presidencia ordenar el despido de la conductora radiofónica.
“Que se muera de hambre el pueblo no es lo importante; que se viole la
libertad de expresión no es lo importante; lo importante para los panistas es
que no se le diga borracho” al Ejecutivo, sostuvo para luego advertir:
“El despido es peligrosísimo, es uno de los ataques más brutales a la
libertad de expresión”.
Enseguida y para no irritar más a los panistas, Fernández Noroña concedió
en no llamar más “borracho” a Calderón, sino “dipsómano”, término con que el
diccionario define a un “alcohólico, ebrio, bebedor o borracho”.
Luego exigió “que se le regrese su espacio a Carmen Aristegui”.
Los panistas acusaron a Fernández Noroña de obstaculizar el debate y
recurrir a “espectáculos mediáticos” como una medida de llamar la atención, pues
lo que pretende es ser candidato al Gobierno del Distrito Federal (GDF).
Incluso, el panista García Portillo pidió la lectura de una nota
publicada en el diario Reforma, en que se da cuenta de una reunión que Fernández
Noroña sostuvo el sábado pasado en las oficinas del PT en la Cámara de Diputados
con varios de sus seguidores para promoverse como candidato al gobierno
capitalino.
La respuesta de Fernández Noroña fue de burla, pues les dijo que al no
tener argumentos para debatir sobre el caso Aristegui, los panistas pretendían
dar a entender que él utilizaba las instalaciones del Poder Legislativo para
promover sus intereses políticos.
Sin embargo, el petista les respondió que eso no va a poder ser, y para ello
mostró un oficio de recibido de la Cámara de Diputados, en donde pide permiso
para utilizar las instalaciones con fines proselitistas.
Los panistas también recurrieron al señalamiento de Alma Velásquez, la
diputada suplente de Fernández Noroña, quien un par de horas antes había acudido
a la sala de prensa para demandar la renuncia de su compañero de partido y
revelar un supuesto incumplimiento de apoyo monetario de 800 mil pesos de parte
del legislador.
Gobierno chantajea a MVS: PRD
Por su parte, el PRD a través del guerrerense Armando Ríos Piter acusó al gobierno de Felipe Calderón de someter a chantaje a MVS, al no renovarle la concesión, si la empresa no despedía a Aristegui, y por ello el sol azteca exigió la recontratación de la comunicadora.
Gobierno chantajea a MVS: PRD
Por su parte, el PRD a través del guerrerense Armando Ríos Piter acusó al gobierno de Felipe Calderón de someter a chantaje a MVS, al no renovarle la concesión, si la empresa no despedía a Aristegui, y por ello el sol azteca exigió la recontratación de la comunicadora.
“Da pena que MVS, que ha sido una empresa adalid en la lucha contra el
duopolio televisivo, hoy esté cayendo en la trampa; en la trampa de que sea el
gobierno quien con chantajes le pida que, para renovarle la concesión, acalle
una voz que es importante que sea escuchada”, dijo.
Sostuvo que hablar de cómo reconstruir una nación es hablar también de la
libertad de expresión.
“La libertad de expresión es también defender que si alguien en los medios,
de los amigos periodistas, de ésos que deben ser aliados en la construcción de
un México democrático y un México de libertades, pues también que ese derecho
les sea, precisamente, garantizado”, destacó el PRD.
Para hablar de la solución del país, agregó, se tiene que hablar de
Carmen Aristegui; puntualizó que no sólo se trata de ser solidario con la
periodista, sino el dejar claro que, cuando se coarta la libertad de expresión
por presiones de carácter económico, da pena.
Tener a Carmen Aristegui en los medios, puntualizó, puede gustar o no a
mucha gente, porque ella representa “ese gran México que somos” y “no podemos
regresar a ese México ideologizado, autoritario, en el que sólo una voz
cuenta”.
Los medios, añadió, son parte importante en la construcción de un país
democrático.
“Hoy ser solidarios con Carmen Aristegui y exigirle, exhortar desde esta
tribuna a MVS, a que la reinstale en ese cargo, es pensar que no es solamente un
tema entre particulares y privados, es un tema de interés social y refleja
también la construcción del país que desde esta tribuna tenemos que estar
haciendo”, sostuvo.
Reflexión de Voltaire
La priista y presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, coincidió en que Aristegui forma parte del pluralismo en México y sostuvo:
Reflexión de Voltaire
La priista y presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, coincidió en que Aristegui forma parte del pluralismo en México y sostuvo:
“¿Por qué la circunstancia de Carmen Aristegui provocó una reacción tan
amplia en comunicadores y en la opinión pública? Independientemente de que es
una comunicadora que no es obsecuente con el poder, cualquiera que sea el signo
de éste, lo que proyecta, lo que evidencia la reacción de tantas y diversas
voces es la convicción de que la libertad de expresión es un valor irrenunciable
y, sobre todo, lo que se aprecia es el derecho a la crítica”, sostuvo.
El pluralismo, aclaró, no es sólo un asunto electoral, sino tiene que ver
con la visión del mundo “en donde se reconoce que hay distintos, diferentes, que
hay otros que no tienen que ser como tú, ni profesar los mismos valores o dogmas
o convicciones que tú profesas”.
No hacerlo, dijo, es hablar de fascismo, de uniformidades.
“El desarrollo democrático del país demanda convicciones democráticas,
desde luego, y requiere tolerancia; y Paredes cerró citando a Voltaire y
refiriéndose a Aristegui:
“Voltarire, un destacado filósofo perseguido y encarcelado por sus
principios, expresó: ‘Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que
pudieras seguir escribiéndolo’”.viernes, 4 de febrero de 2011
¿A donde está Adriana?
Adriana
Morlett, desaparecida
Sara Lovera
Proceso
MÉXICO, D.F., 3 de febrero (apro).-
Frente a una desaparición, lo que parece
invadir el alma es la angustia, la ansiedad, la zozobra, la congoja y un
sentimiento de desesperanza y desesperación que crece en espiral.
Esa desaparición inexplicable, inquietante, nos coloca en un estado de
desasosiego permanente. Es como si alguien hubiera quebrado toda
racionalidad.
Desde el 6 de septiembre del año pasado desapareció Adriana Morlett, hace ya
casi cinco meses. Ella dejó de estar, caminó a un no sitio, a un sin lugar,
convertida en humo y sin señales de vida, como si se la hubiera tragado la
tierra, llevada por el viento, evaporada y ausente.
Adriana, con 21 años de edad, no volvió a casa. Vivía en la ciudad de México,
con su hermano, desde hacía poco menos de un año.
Ese septiembre, luego de ir a recoger un libro a la biblioteca central de la
UNAM, se citó con Mauro Alberto Rodríguez Romero. Pensaba ir a casa a ver unas
películas, pero después de salir de la biblioteca, filmada por las cámaras de
seguridad, simplemente se eclipsó. Se sumergió en este océano de la violencia
que parece ser la imagen de México. Lo extraño es que días después, el libro que
pidió prestado regresó a la biblioteca, y nadie sabe cómo.
Estudiante de la Facultad de Arquitectura, Adriana se había citado con amigas
y amigos para tener una velada estupenda. La esperaban a las 8 de la noche, pero
no llegó. Ella fue a la biblioteca a las 7 de la noche, no tardó nada en
gestionar el préstamo, y ya en la puerta de salida sonó su celular, era Mauro
Alberto, hoy escondido, atrapado por quién sabe qué saberes sobre su amiga.
Por supuesto que las autoridades encargadas y responsables de investigar, de
encontrarla, no han explicado nada. La desaparición de Adriana está en la
impunidad y sus padres viven con ese desasosiego de la desesperación y la
zozobra del no saber, del no entender.
Se han dado cuenta del significado de la palabra impunidad que asola a
nuestra realidad, esa impunidad que nos cubre y nos hunde todos los días frente
a la injusticia y la desgracia.
Hace menos de una semana que la diputada Teresa Incháustegui, de la Comisión
Especial de Feminicidios de la Cámara de Diputados, reveló que el Registro
Nacional de Personas Extraviadas de la Secretaría de Seguridad Pública Federal
(SSP) documentó, en la última década, la desaparición de 676 mujeres.
Los datos son siempre ilustrativos, pero atrás de cada una de esas 676
mujeres hay una vida, una historia, una gama de afectos, un cúmulo de
experiencias y expectativas, de planes, de ilusiones.
Según la SSP, de las 676 mujeres reportadas como desaparecidas, 64.2% son
mujeres de entre 10 y 24 años de edad, es decir, niñas y jóvenes.
Adriana está en la estadística, pero está en un no lugar, borrada,
desvanecida en el mar de expedientes. La diputada Incháustegui, campechana y
politóloga, dijo que el número de mujeres desaparecidas tendría que ser un
asunto importante para la sociedad, esa masa informe que se debate en el día a
día de las preocupaciones urgentes: trabajo, salario, seguridad e integridad
individual.
La desaparición de mujeres en México, la de Adriana, por ejemplo, es parte de
los diferentes contornos de la violencia que se convierte en un tema, pero que
no se resuelve ni se enfrenta por parte del Estado y la sociedad; que se nombra,
pero no se confronta.
Leyes van y vienen. Las desapariciones continúan inexplicablemente, sumidas
en ese mar de amargura que desestructura familias, comunidades y país.
¿Dónde está Adriana? Seguro que es la pregunta cotidiana con la que le
amanece a su madre, a su padre, a sus más queridas compañeras y amigas.
Es evidente que las autoridades federales incumplen su responsabilidad, no
dan señas de eficacia, porque las desapariciones, esas que a nadie le importan,
más que a las familias, como las organizadas en Coahuila o las tan antiguas
buscadoras de hijos e hijas del grupo Eureka de la senadora Rosario Ibarra, no
tienen respuesta.
Hace algunos días, la agrupación feminista Pan y Rosas lanzó un
pronunciamiento sobre la desaparición de Adriana Morlett Espinoza y ha gritado
fuerte: ¡La queremos de regreso!
El amigo de Adriana, explican las mujeres de Pan y Rosas, identificado como
Mauro Alberto Rodríguez Romero e inscrito en la Facultad de Psicología de la
UNAM, no explica si se encontró con ella, y lo grave es que no se tienen más
datos, porque el estudiante, ante el temor a pasar de testigo a indiciado,
primero evadió dar cualquier explicación, y cuando finalmente se decidió a dar
información, se mostró renuente, argumentando que no quiere ser un “chivo
expiatorio”.
Dio dos versiones de los hechos: en una aseguró que al salir de la
biblioteca, Adriana lo quiso acompañar hasta su casa “por tener una atención”
con él, y que en cuanto llegaron él sólo dejó su mochila y la acompañó a tomar
un taxi. Después dijo que fueron a su casa, porque Adriana quería ver un sofá
que le iba a comprar y que posteriormente la acompañó a tomar el taxi.
Lo único cierto, cinco meses después, es que la investigación está
estancada, ya que Mauro Alberto acudió a la Comisión de Derechos Humanos del
Distrito Federal para interponer una queja contra las autoridades de la Fiscalía
Antisecuestros, pues, según él, ha sufrido actos de intimidación y lo han
interrogado sin estar plenamente identificados como personal de la fiscalía o
sin las órdenes judiciales correspondientes. ¿Y las autoridades lo dejaron
libre?
El padre y la madre de Adriana, que vivían en Guerrero, dejaron casa y empleo
y dedican todo su tiempo, como parias, a buscar a su hija desde hace meses.
Ellos, como muchos ciudadanos y ciudadanas, hacen por vía libre
sus investigaciones, frente al casi nulo avance de las pesquisas que deben
realizar las autoridades.
Se ha podido precisar que Mauro Alberto prepara un recurso psicológico que
anule sus probables declaraciones. Es decir que ¿no ha declarado? ¿Por qué
pretende preparar este recurso psicológico de perder la memoria? Los padres de
Adriana cuentan eso, que la familia de Mauro Alberto se los ha dicho. ¿Dónde
está la autoridad? Pan y Rosas no se explica: el mar burocrático o la falta de
todo, ¿no se sabe? Esto es, ¿se ha oscurecido el contexto, las autoridades están
muy ocupadas, no funcionan las oficinas judiciales o qué pasa?
El caso de Adriana muestra el desprecio que sobre la vida de las mujeres
tienen las autoridades y aparece como única verdad la impunidad. Las
militantes de Pan y Rosas sostienen que esta es una forma de violencia contra
las mujeres, ya que los responsables de investigar la desaparición sólo dicen:
“No tenemos nada".
Lo irracional es que el marco legal que nos rige establece que tras una
desaparición, la búsqueda no se inicia hasta 72 horas después, cuando la
experiencia –como sucede en Ciudad Juárez– muestra que las primeras horas,
después de la desaparición de una persona, son cruciales. Lo asombroso es la
pasividad, a pesar de pruebas, como el que “alguien” regresó a la biblioteca el
libro que Adriana sacó, sin haberlo reportado, o ante llamadas como la que
recibió la mamá de Adriana, de que la tenían privada de su libertad para
prostituirla, llamada que se realizó desde un teléfono público de la delegación
Gustavo A. Madero, pero que los policías “no pudieron localizar”.
Hoy las mujeres organizadas gritan: ¡Devuelvan a Adriana!
saralovera@yahoo.com.mx
jueves, 3 de febrero de 2011
Salvárcar
Salvárcar
José Gil Olmos
Proceso
MÉXICO, D.F., 2 de febrero (apro).-
Felipe Calderón dijo hace un año que los
15 jóvenes ejecutados en la colonia Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez,
Chihuahua, donde celebraban el cumpleaños de uno de sus amigos, eran
pandilleros, con lo que dio a entender que por eso habían sido asesinados. Luego
de una insulsa disculpa, lanzó su propuesta de recuperar esa ciudad fronteriza,
emulando el plan con el que se recuperó Medellín (Colombia) del crimen
organizado.
Fiel al fracaso, en ambas cosas erró el panista, dado que la disculpa no
bastó. A un año del asesinato de los 15 jóvenes, el caso no ha sido resuelto, y
el plan Todos somos Juárez se convirtió en un negocio para los empresarios de la
construcción.
En el mencionado programa, que según su área de política pública contiene 160
compromisos, el gobierno federal invirtió más de 3 mil 300 millones de pesos,
pero no logró activar la economía de la ciudad, tampoco restaurar el tejido
social y mucho menos detuvo la ola de violencia, como se observó poco después de
la matanza en Salvárcar.
El 12 de marzo de 2010, un grupo armado llegó al velorio de un joven, en la
colonia Parajes del Sur, y disparó contra los asistentes. En el ataque murieron
ocho personas de entre 16 y 28 años de edad.
El 3 de junio, cuatro jóvenes fueron asesinados y dos resultaron heridos en
unas canchas de básquetbol, en el área deportiva de la Unidad Habitacional
Emiliano Zapata.
El 22 de octubre, un comando irrumpió en una fiesta en la colonia Horizontes
del Sur, en Ciudad Juárez, y disparó. Ahí Murieron 14 personas, cuatro de ellas
menores de edad; además, dos niños (de siete y 11 años de edad) fueron
lesionados en el ataque.
El 23 de enero de este año, a escasos días de la visita de Margarita Zavala
de Calderón, otros siete jóvenes fueron asesinados por un grupo armado mientras
jugaban futbol en una cancha construida con fondos del programa de rescate a
Ciudad Juárez.
Según el secretario de Seguridad Pública (SSP), Genaro García Luna, las
ejecuciones cometidas en Ciudad Juárez a partir del último bimestre de 2010 han
disminuido 46%, ya qye de noviembre a diciembre, dijo, se registraron 333 en
total, mientras que de septiembre a octubre del año pasado se contabilizaron 552
homicidios, de acuerdo con la base de datos de Consejo de Seguridad
Nacional.
Sin embargo, habría que recordar que sólo en Ciudad Juárez, el año anterior
hubo 2 mil 738 ejecuciones, de las 15 mil que se registraron en todo el
país.
Todavía el pasado 20 de enero, justo cuando se cumplía un año de la muerte de
los 15 jóvenes de Salvárcar, fue asesinada de seis balazos Karina Ivette Ibarra
Soria. De los seis impactos que recibió la joven de 16 años por parte de
policías federales, uno de ellos perforó su cuello. Otra jovencita que la
acompañaba, cuyo nombre se reservó por razones de seguridad, resultó herida.
Si la violencia no ha parado en Juárez, el plan de Calderón para
rehacer esta ciudad tampoco ha logrado sus objetivos mínimos. Por ejemplo, el
primer compromiso de los 160 que integran el plan Todos Somos Juárez, proponía
que para diciembre del año pasado se ajustarían los sistemas de emergencia para
reducir el tiempo de respuesta a menos de siete minutos. No obstante, la
organización Ciudadanos por una Mejor Administración Pública confirmó que el
tiempo de respuesta de los cuerpos de seguridad es de 25 minutos y en un buen
número de llamadas el auxilio nunca llega.
En cuanto al combate al lavado de dinero para desarticular redes de
financiamiento del crimen organizado, las autoridades federales ofrecieron una
recompensa a quien denuncie a delincuentes involucrados, con la idea de incautar
25% de los recursos ilícitos. Sin embargo, a la fecha no se ha dado a conocer
una sola detención o la entrega de tales recompensas.
De los vehículos robados, ni se diga. De acuerdo con la Asociación
de Agentes Aduanales de Juárez, apenas se logró la legalización de
aproximadamente 15 mil automóviles, de un total de 80 mil que sin placas
circulan de manera ilegal en la ciudad.
En cuanto al programa Escuelas Seguras, el Instituto Mexicano de
Derechos Humanos y Democracia corroboró que en muchos de los planteles con
letreros que tienen esa certificación, el personal docente no tenía el
conocimiento ni la logística requerida para su aplicación, y algunos ni siquiera
sabían que eran parte del proyecto.
En el tema de desarrollo económico, el compromiso era generar empleo,
principalmente para los jóvenes, mediante programas de capacitación, y dar apoyo
para que crearan sus propios negocios. De los mil jóvenes que se planeaba
ayudar, en octubre apenas iban 400. Y más: no se tomó en cuenta que 64% de los
jóvenes juarenses no trabaja ni estudia
Así podríamos seguir enumerando los compromisos hechos por Calderón
para restituir el tejido social de Ciudad Juárez, con canchas deportivas que no
han servido para nada; servicios médicos insuficientes, porque el personal ha
huido frente a la inseguridad; huérfanos abandonados, o viudas en la total
indefensión.
Nuevamente los cálculos de presidente panista vuelven a ser erróneos, porque
se la ha olvidado un aspecto fundamental: tomar en cuenta a la sociedad.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Guaruras de Calderón , golpean a activistas
Militares golpean a activistas que protestaron por visita de Calderón a la tumba de Tatic
Isaín Mandujano
Proceso
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., 1 de febrero (apro).-
Elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) golpearon a dos activistas
chiapanecos que protestaron durante la visita que esta tarde realizó el
presidente Felipe Calderón a la tumba del obispo emérito de San
Cristóbal, Samuel Ruiz García, quien falleció el pasado lunes 24 de
enero.
Por si fuera poco, los militares también agredieron a un ciudadano argentino que se atrevió a intervenir para que cesara la golpiza contra los activistas Concepción Avendaño Villafuerte y su pareja Rusbel Lara González.
Alrededor de las 17:15 horas, protegido por un aparatoso dispositivo de seguridad, Calderón visitó la tumba de tatic Samuel Ruiz en la catedral de San Cristóbal, donde colocó una ofrenda floral. Al término del acto, activistas seguidores del obispo emérito, le pidieron al presidente “rezar por los 30 mil muertos que van durante su administración”.
Calderón visitó el estado para filmar promocionales de las riquezas naturales del país y abrió un espacio en su agenda para visitar la catedral de San Cristóbal de Las Casas. Sin embargo, el ostentoso dispositivo de seguridad molestó a los habitantes del lugar y a unas 40 personas que se encontraban en el recinto.
Calderón Hinojosa, acompañado de su esposa Margarita Zavala, así como por el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero y la esposa de éste, Isabel Aguilera, arribó la catedral de San Cristóbal, que encabezó Samuel Ruiz durante 40 años y donde ahora reposan sus restos.
Los mandatarios fueron recibidos por el obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, y el párroco de la catedral Eugenio Figueroa, así como por José Ruiz García, el único hermano del obispo emérito que aún vive.
Calderón y Sabines llevaron dos ofrendas florales que dejaron frente la tumba de Tatic. Una decía “C. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos” y la otra, “C. Juan Sabines Guerrero”.
En el interior de la catedral sólo estaban unos 40 feligreses que esperaban la misa de las seis de la tarde por el novenario de Tatic, así como algunos periodistas, a quienes se les impidió tomar fotografías.
En las afueras de la catedral Concepción Avendaño Villafuerte gritó a Calderón “pídele a Tatic que rece por los 30 mil muertos que van en tu régimen!”.
Inmediatamente, elementos del Estado Mayor Preidencial levantaron a Avendaño Villafuerte y comenzaron a golpearla. Ella se refugió en su pareja, Rusbel Lara Gonzalez, quien también fue golpeado y llevado a una zona lejana.
En entrevista, la activista dijo que se sintió ofendida por las visitas de ambos personajes políticos.
En el forcejeó un turista argentino grito que dejaran en paz a Avendaño Villafuerte; y advirtió que si no dejaban de agredirla, la agresión sería conocida por la comunidad internacional. Eso bastó para que los militares también golpearán violentamente al argentino, a quien estrellaron contra una pared y después de los llevaron. Hasta esta noche se desconoce su paradero.
Avendaño recordó que para Samuel Ruiz no hubo vayas ni guardaespaldas que se interpusieron entre él y su feligresía, y reprochó que desde su funeral ha sido evidente cómo pretenden robarle a sus seguidores el acceso a la tumba del obispo.
La activista acudió esta tarde a la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) para interponer una denuncia penal por lesiones y abuso de autoridad en contra de los elementos del Estado Mayor Presidencial.
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